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24 de mayo de 2009

MARIO, GRACIAS POR EL FUEGO!



*Por Mónica Oporto

No recuerdo cuándo ni cuál fue la primera lectura que hice de tus obras… pero viene a mi memoria aquella tarjeta que una tarde me regaló un amigo, -mi querido Negro, hoy un DESAPARECIDO entre los treinta mil, mi querido Negro, peronista y militante- en la que vino copiada con esa letra flaca, económica, armoniosa, aquella poesía que tanto marcó mi vida: “Me sirve y no me sirve”…

Era mi cumpleaños número dieciocho, y fue como despertar en la identificación de Juan Ángel, de su sólido éxodo desde los ocho años hacia la resolución de sus contradicciones. En ese libro tan prohibido prohibidísimo como los de Galeano en aquél paisito soñado.

Entonces florecieron las poesías cargadas de presente y de futuro. La poesía como reflejo de la necesaria liberación nacional no sólo de Uruguay sino de América latina. Los cielitos de los muchachos que cantaban la epopeya de la liberación y de la esperanza, porque los tiempos estaban cambiando para bien o para mal. 
Mientras las viejitas democráticas que escuchaban radio Carbe le tenían miedo al cambio, y el loro de doña Cata iniciaba un proceso de concientización aplaudido por el perro de don Joaquín. Mientras se luchaba contra los gorilas delicados que bebían sangre de bambi y los triángulos amorosos eran propicios para preguntarse quién de nosotros está más solo, y quién juzga a quién…

Y las historias de grises oficinistas como Martín Santomé que estuvo a punto de alcanzar la primavera del amor de Laura Avellaneda; la identificación con situaciones tan mías como que de hecho estamos de uno y otro lado del otro charco; de sábados de gloria y de viejitas democráticas, de pobres señores políticos enmarañados con intereses económicos ajenos al que habían vendido el Uruguay. 

Pero también eran palabras de celebración de los muchachos que se animaban a chucear a las botas de la dictadura militar, esa para la cual la muerte era algo cotidiano, y las ganas de embromar de teléfonos pinchados era la medida de control de los razonamientos, que hasta los leía en la borra del café; y los ministros en exactas fotos del diario –ignorantes de los cantegriles- eran funcionales y traidores del patrimonio del Uruguay, de la América latina toda. 

Y entre tanta poesía y prosa militante, de protagonistas cotidianos, ausencias y vidas jugadas por ideales, de inconformismos y necesidades, realidades sociales y construcciones políticas, está presente siempre el amor, como justificativo y necesario para la continuidad de la vida. Mientras que la vida se ponía en juego y la vida se moría en los calabozos de la tortura, del no-me-pongas-la-capucha, y florecían los ganapanes y ganavinos, los cierrapuños y abrecaminos y la esperanza podía continuar en esos ojos incerrables del Che que miran hacia el futuro. 
Aun desde tu exilio, como no podía ser de otro modo, continuaron tus letras dando el testimonio de los días en tu paisito: “Cuando hablo de mi patria yo prefiero decir paisito. Decir, pensar y sentir. En la inmensidad del universo, la tierra donde nacimos en una menudencia, la expresión cifrada de lo pequeño, algo que se cuela en la geografía, y apenas hace buches con el mar…” palabras directas, que construían un espacio en crecimiento, de solidaridades y encuentros, pero fundamentalmente de vida. 

Por todo eso, por ese fuego que ayudaste a encender, ese fuego que nos entibió y nos ayudó a seguir, ese fuego de tus poesías y de tus cuentos que nos entibió cuando la noche del duro invierno se ciñó sobre la geografía americana con garras de cóndor, fue tu poesía una herramienta para sobrellevar los días, nos alimentó el alma, nos cobijó como un nexo simple y fraterno… 
por eso, Mario: GRACIAS POR TU FUEGO!

Y gracias porque nos diste fuego para seguir. Porque es más lo que me sirve.

ME SIRVE Y NO ME SIRVE.

La esperanza tan dulce
tan pulida tan triste
la promesa tan leve
no me sirve

no me sirve tan mansa
la esperanza

la rabia tan sumisa
tan débil tan humilde
el furor tan prudente
no me sirve


no me sirve tan sabia
tanta rabia

el grito tan exacto
si el tiempo lo permite
alarido tan pulcro
no me sirve

no me sirve tan bueno
tanto trueno
el coraje tan dócil
la bravura tan chirle
la intrepidez tan lenta
no me sirve

no me sirve tan fría
la osadía

si me sirve la vida
que es vida hasta morirse
el corazón alerta
si me sirve

me sirve cuando avanza
la confianza

me sirve tu mirada
que es generosa y firme
y tu silencio franco
si me sirve

me sirve la medida
de tu vida

me sirve tu futuro
que es un presente libre
y tu lucha de siempre
si me sirve

me sirve tu batalla
sin medalla

me sirve la modestia
de tu orgullo posible
y tu mano segura
si me sirve

me sirve tu sendero
compañero.


Che
Mario Benedetti
Lo han cubierto de afiches / de pancartas
de voces en los muros
de agravios retroactivos
de honores a destiempo

lo han transformado en pieza de consumo
en memoria trivial
en ayer sin retorno
en rabia embalsamada

han decidido usarlo como epilogo
como ultima thule de la inocencia vana
como anejo arquetipo de santo o satanas

y quizás han resuelto que la única forma 
de desprenderse de El
o dejarlo al garete
es vaciarlo de lumbre
convertirlo en un héroe
de mármol o de yeso 
y por lo tanto inmóvil
o mejor como mito
o silueta o fantasma
del pasado pisado

sin embargo los ojos incerrables del che
miran como si no pudieran no mirar
asombrados tal vez de que el mundo no entienda
que treinta anos después siga bregando
dulce y tenaz por la dicha del hombre.

LETRAS DE EMERGENCIA EN: http://www.literatura.us/benedetti/letras.html
EL CUMPLEAÑOS DE JUAN ANGEL SE PUEDE BAJAR EN:
http://www.librosgratisweb.com/html/benedetti-mario/el-cumplea%F1os-de-juan-angel/index.htm 
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