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29 de marzo de 2009

ACERCA DE LA DISCRIMINACION

*Por Dra. Diana Rocío Asmat Narro

La cuestión de la discriminación con relación a las comunidades latinoamericanas, entiendo que tiene que ver con dos factores. Tanto por las condiciones del país receptor, como la conciencia o conceptos con que venimos quienes emigramos de nuestros países.

Considero que tanto los nacionales de Perú, Bolivia, tienen como común denominador la historia; y con ello, el exterminio que sufrieron sus ancestros que entre otras causas fue, por ser diferentes al conquistador, por hablar y creer en un Dios diferente; como consecuencia de ello, es sabido el exterminio sufrido y la situación de esclavitud que sufrieron los pueblos originarios y que además sufren quienes “sobrevivieron” a esa masacre, que debieron además aceptar silenciosamente esa superioridad que se impuso por ser de otra raza, que era superior y con ello lo cobrizo: detestable, inferior; y principalmente porque se obligo a fuerza de tortura y muerte que no se debía renegar de esa situación, con esto cito al heroico Tupac Amaru, Cacique de Tungasuca, que fuera descuartizado y puesto sus miembros como símbolo de lo que no se debía hacer. Se gestó la inferioridad de la raza americana.

Con esto quiero reseñar, que por parte del inmigrante descendiente de los pueblos originarios, se encuentra grabado con sangre que ser libres, levantar la cabeza, oponerse, no le esta concedido. Y que todo lo que viene del aborigen es detestable, su color, su idioma, su religión. Con azotes con tormentos y muertes, se hizo entender al aborigen que su cultura (tan rica, y ejemplar) no servia, y se exigió que no se practicara, hizo que nos avergonzáramos del originario, porque se enseñó que es, inferior, vulgar. Que no se practicara su religión porque eran actos demoníacos, que no se practicara su medicina, entre otras cosas.

Esta introducción sirve para entender la auto discriminación y porqué un aborigen de Perú, de Bolivia, siente vergüenza de su ser mismo,  y quiere parecerse al que nos enseñaron que era el estereotipo de lo humano.

Creo que el tema de la discriminación, y de la auto discriminación, debe entenderse como una cuestión compleja y en estos casos fuertemente cultural. Entender porque se autocondena o condena a un nacional, creo que debemos revisar la historia pre y post colombina. La necesidad de integrarse también tiene como causa la necesidad de dejar de pertenecer a un lugar que nos enseñaron a denostarlo, a inferiorizarlo. Entiendo que conforme, van madurando nuestros pueblos estos conceptos se van diluyendo y dejándose de lado, y el hecho de estar en un país distinto al propio, educarse con otra visión ayudará en los procesos de cambio de mentalidad y de revalorizar nuestras culturas.    

En relación al país receptor; la discriminación hacia nacionales de Perú, Bolivia principalmente, entiendo que en los últimos tiempos tiene que ver mas con conceptos modernos incorporados en forma de “fines” para algo llevados adelante principalmente por la mala política. En los años 90, se mostraron interesados en señalar que los responsables de la delincuencia, y la falta de empleo eran los “ilegales” peruanos, bolivianos. De ese modo intentaban dar respuesta a una demanda que le exigían seria políticas para estos males; estos dichos, y actitudes generaron que, en sectores sensibles donde no tenían empleo, o resultaban victimas de la violencia, aflorara cierto grado de xenofobia hacia estos indocumentados que “nos vienen a sacar el trabajo de los argentinos”, frases celebres, clichés usados comúnmente para encubrir las malas políticas.

 Entiendo que independientemente de la naturaleza humana que tiende a discriminar, estos hechos marcaron de algún modo, conceptos que se repitieron y en muchos casos se transformaron en acciones terribles y temibles, como cuando en el año 2001, tiraron a Marcelina Meneses y su pequeño hijo Josué Torres de un tren, luego de haberla insultado por su condición de boliviana; Crimen que al ser de un inmigrante culpable de todos los males, no importó nunca resolverlo, por ello estas políticas, estas actitudes  que en su momento se propiciaron incluso desde el estado, entiendo que colaboraron a que se genere un clima de xenofobia para el inmigrante.

A la fecha, considero que el estado esta trabajando en políticas que tiendan a la no discriminación, y a la inclusión del inmigrante reconociendo los derechos y garantías que ya le otorgaba la Constitución Nacional, los pactos, y tratados internacionales.

Prueba de ello es con la derogación de la triste celebre “ley Videla”, en el 2004. Donde  se propiciaba la discriminación desde el estado mismo, y que entendía al inmigrante como un individuo de segunda categoría; al día de hoy, un paso positivo es la vigencia de una nueva ley y con ello se abre la posibilidad que los inmigrantes se nos vea como todos; esto es: HUMANOS.

*Responsable del Departamento de Inmigrantes de la Municipalidad de La Plata

 

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